La silla de cesta ganó premios en 1950 en la Exposición del Gremio de Ebanistas y en 1951 en la Trienal de Milán.

Ese mismo año Nanna y Jorgen Ditzel crearon un asiento inusual con forma de cuenco, esencialmente una cesta colgante sobre un armazón de roble claro, logrando un diseño de silla que fusionaba el asiento y el respaldo en un cuenco con una forma consistente con la de una concha, destacado por ser orgánico en su forma y en sus materiales.

Tras ser distinguida con premios, la silla de mimbre inspiró un redescubrimiento y la exploración de las propiedades maleables del mimbre y, en consecuencia, un renovado estatus para los muebles de mimbre en el diseño de interiores. Dicha silla de mimbre provocó una serie de experimentos con formas acolchadas colgantes sobre armazones de madera.

Tres pasos hacia adelante y dos hacia atrás siguen significando que he dado un paso en la dirección correcta.